Incentivos fiscales a la I+D+i, factor clave en el contexto innovador de la PYME

En el actual contexto económico las políticas de incentivos fiscales a la I+D+i se consideran a nivel internacional como uno de los más potentes instrumentos de apoyo empresarial. En la última década se ha evidenciado una tendencia global en la introducción o mejora de estos mecanismos. Para muchos países, las deducciones fiscales por actividades de I+D constituyen el eje vertebral de estas políticas, que han sido especialmente potenciadas con motivo de la actual coyuntura económica, como ha sido el caso de Francia, Irlanda, Canadá y Reino Unido.

El año 2014 se presenta como un punto de inflexión importante en cuanto a los incentivos fiscales a la I+D+i se refiere, con la recién estrenada Ley 12/ 2013 de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, las mejoras introducidas relativas al tan esperado “crédito fiscal” y patent box, el pendiente Real Decreto sobre bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social del personal investigador y el actual proceso de Reforma Fiscal.

Si bien es un hecho, que la aprobación de la Ley 12/ 2013 nos traslada un claro mensaje de continuidad y mejora de los incentivos para las realización de actividades innovadoras, así como la valorización de los resultados de las mismas, es vital resolver ciertos aspectos grises en cuanto a la aplicación práctica de la misma, que deberán ser resueltos durante este año para una correcta aplicación por parte de las empresas.

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Así mismo el debate abierto ante la inminente Reforma Fiscal y el drástico recorte de las deducciones, aunque a priori no cuestiona de fondo las deducciones fiscales a la I+D+i, sí podría ser en cuanto a la forma. En mi opinión, el actual mecanismo de incentivos a la I+D+i debería ser revisado y este es un buen momento, con el objetivo de responder a la actual realidad económica y necesidades del tejido productivo, especialmente de la PYME innovadora, como actor protagonista en la senda de la recuperación económica.

Este año es clave, por ello todos los actores que participamos en el ecosistema de la I+D+i y la empresa como beneficiario de estos incentivos debemos ser muy proactivos, no sólo para conseguir que los incentivos fiscales a la I+D+i sigan jugando un papel relevante, sino que se aproximen al actual proceso innovador.

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