¿Qué se esconde tras el concepto ‘Oficina de Proyectos’?

Cada vez somos más los convencidos del potencial que supone para las empresas contar con una figura organizativa que valore, gestione y desarrolle todos aquellos proyectos en los que se involucra la organización.

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Claves de I(nvestigar) +D(esarrollar) +i(nnovar) en la empresa actual. Los Informes Motivados.

Después de haber resistido a una de las mayores crisis económicas que ha sufrido nuestro país en su historia es hora de que nos dejemos de lamentaciones, miremos hacia delante y que, sobre todo, vayamos a lo práctico.

En este entorno empresarial en el que nos situamos, el cual hace tiempo dejó de entenderse si no va unido de forma inherente a las famosas siglas I+D+i, pocas cosas encontraremos más prácticas e interesantes que el concepto de Deducción Fiscal por I+D+i.

Resumámoslo diciendo que no es más que un ahorro de impuestos, concretamente del impuesto de sociedades, que se aplica una vez finalizado el ejercicio.

No obstante, cuando nos dedicamos a hacer cualquier tipo de actividad empresarial, siempre nos queda la duda de si lo que realmente estamos realizando puede ser considerado I+D, innovación o quizás nada.

Para hacerlo, siempre tendremos la opción de auto valorar y decidir por nosotros mismos la naturaleza del proyecto, no obstante, debido al carácter subjetivo de esta valoración y al alto riesgo fiscal asociado, la mayor parte de las empresas se decantan por despejar la incertidumbre y recurrir a una evaluación externa.

Esta evaluación puede obtenerse, en mayor o menor grado, a través de diferentes vías:

Por un lado, tendríamos la calificación por parte de entidades certificadoras específicamente acreditadas para estos temas, que emiten informes de certificación con una valoración del proyecto y los costes considerados fiscalmente deducibles.

Sin embargo, si lo que se pretende es obtener seguridad jurídica plena, la otra vía es la de solicitar Informes Motivados, siendo tres las opciones principales que especifica el Ministerio de Economía, Industria, y Competitividad:

1) Informe motivado tipo “A”, respecto a un proyecto ya realizado (parcial o totalmente) en un determinado año fiscal y sobre actividades de I+D y/o IT realizadas y los gastos incurridos asociados (informes ex-post).

2) Informe motivado “B”, respecto a la calificación científico tecnológica de las actividades, con el objeto de ser aportado en las consultas sobre interpretación y aplicación de normas previstas en la Ley General Tributaria; o relativo a una solicitud tipo “C”, referida a la calificación científico-tecnológica de las actividades y presupuesto de gastos e inversiones, con el objeto de ser aportado para la adopción de los acuerdos previos de valoración. Se trataría de informes ex-ante respecto a un proyecto que aún no ha comenzado, o respecto a un proyecto que ya ha sido iniciado en el año fiscal.

3) Informe motivado “D”, para la bonificación en la cotización por personal investigador (informa del personal investigador contratado laboralmente y dedicado en exclusiva a actividades de I+D+i durante todo su tiempo de trabajo y en un periodo de cobertura determinado). Este informe es ex-post, pues debe contener información sobre las actividades realizadas por el personal investigador hasta la fecha a que se refiere el certificado y no existe un plazo concreto para realizar la solicitud.

El órgano competente para emitir, con carácter general, los informes motivados es el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. No obstante, esta competencia corresponderá al Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), cuando se trate de proyectos que previamente hayan sido financiados por cualquiera de las líneas de apoyo financiero a proyectos empresariales que gestiona dicho Centro.

Los Informes Motivados que emite el CDTI (que deberán ser exclusivamente del tipo C) son plenamente válidos para aplicar las deducciones fiscales por I+D, si bien, debido a su carácter ex ante, habrá que tener especial cuidado con tener bien argumentadas las posibles desviaciones finales con respecto a lo previsto. Además, debido a la congénita incertidumbre asociada a las actividades de I+D+i, este tipo de informes puede acarrear ciertas particularidades en función del devenir de la ejecución del proyecto:

  • Cabe la posibilidad de que las actividades inicialmente calificadas, tras su materialización en el proyecto, terminen con otra calificación.
  • Durante la ejecución del proyecto pueden surgir y realizarse nuevas actividades que podrían tener derecho a deducción, pero que al no estar inicialmente identificadas no estarán cubiertas por la calificación del informe ex ante.
  • Respecto a los gastos inicialmente presupuestados y contenidos en el informe, pueden sufrir variaciones resultando ser menores o mayores a los previstos, o incluso distintos de los contemplados en el informe.
  • Es importante conocer que los presupuestos financiables en los programas de ayudas se rigen por la normativa de las respectivas convocatorias y no por la normativa fiscal vigente, por lo que existen ciertos gastos que no son deducibles.

De esta forma, si el proyecto está iniciado, su grado de ejecución puede determinar la solicitud de un informe motivado tipo A que establezca, junto a la calificación de las actividades, la base deducible de los años ya ejecutados.

Ah, ¿que todavía tienes dudas? No hay problema.

Escríbenos y haznos tu consulta a través de la dirección de correo electrónico ayudas@gruposca.com.

Grupo SCA (www.gruposca.com) es una firma española de consultoría con más de veinte años en el mercado que cuenta con un área especializada, experta en el asesoramiento y la gestión de la estrategia de la I+D+i en las empresas y, más concretamente, en los incentivos fiscales asociados.

¿En qué consiste una Due Diligence comercial?

En los procesos de compraventa de empresas, la Due Diligence (auditoría o revisión) comercial o de negocio, comienza en el primer contacto entre vendedor y potencial comprador.

Efectivamente, a diferencia de la Due Diligence financiera y legal (laboral, fiscal…), que habitualmente tiene lugar una vez se firma el acuerdo de intenciones por las partes, la Due Diligence comercial tiene lugar en los compases iniciales. El potencial comprador aprovechará cualquier reunión para obtener una visión clara de los puntos fuertes y débiles del negocio que le permita fundamentar su decisión de inversión y confirmar que entiende lo que está comprando.

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